Estar preparado para las grandes exigencias del mercado es lo que distingue a una empresa. Y, dado que la gente está en el centro de este problema, nada mejor que tener equipos que marcan la diferencia.

Por tanto, es fundamental contar con un programa de formación capaz de desarrollar habilidades y competencias, además de estimular la productividad. Por no hablar de la gran ventaja de retener talento, porque los empleados que se sienten valorados no quieren irse de donde están.

Por eso, al pensar en la formación, los profesionales de su organización, necesitan estructurar un programa de formación sólido, fluido y de corta duración, tanto en cuestiones técnicas del día a día como en materia de gestión de personas.

Aquí hay siete pasos detallados sobre cómo desarrollar un gran programa de capacitación corporativa:

  1. Aumenta las necesidades de tu audiencia

La idea aquí es comprender lo que necesitan sus empleados, pero de alguna manera satisface las necesidades macro de la empresa.

Investigar las debilidades y dificultades clave de los empleados, preferiblemente con la ayuda de los jefes de departamento. Otro consejo interesante es realizar una encuesta sobre el clima organizacional para plantear puntos importantes sobre las personas.

Respecto a la propia empresa, averigua cuáles son los objetivos a corto, medio y largo plazo. De esta forma puede identificar las necesidades por etapas del proceso.

  1. Crea el horario

Una vez que comprenda las necesidades de cada ecosistema empresarial, es hora de señalar el camino hacia nuevos conocimientos.

¿Qué se enseñará? ¿La capacitación será presencial o en línea? ¿Qué metodología utilizar? ¿Necesitaré un proveedor externo en alguna etapa de la construcción? Dentro de mi presupuesto, ¿cuáles serían las limitaciones?

Preguntas como estas surgirán de forma natural. Luego, registre todas estas preguntas, junto con las posibles soluciones, y comience a armar un esquema de capacitación.

  1. Desarrollar contenido

Toda la preparación fue pensada y ejecutada. Ahora es el momento de desarrollar el contenido de la formación. Esta parte del proceso puede variar mucho, dependiendo del perfil de los profesionales a capacitar, así como del poder inversor de la empresa.

El mercado actual ofrece una variedad de opciones de capacitación basadas en la web, lo que brinda a los estudiantes la flexibilidad de absorber contenido desde cualquier lugar y en cualquier momento del día. Recursos como videos, PDF interactivos y juegos brindan diferentes dinámicas de capacitación, acelerando el proceso de aprendizaje.

  1. Ofrezca la estructura adecuada

Imaginemos que decidió que cierto contenido será más productivo si se aplica como capacitación in situ en la empresa, en persona. De acuerdo, necesitará elementos como una habitación que tenga una cierta cantidad de empleados, una computadora, un televisor de pantalla grande, etc. Ah, y no olvides pensar en la pausa para el café, ya que la gente lo espera.

Ahora, si elige una aplicación en línea, asegúrese de que todos los empleados puedan acceder al contenido tanto en el trabajo como fuera de ella. Además, deberá contratar una empresa que se especialice en configurar y ofrecer contenido a través de la web.

  1. Elige un tutor

La contratación de un tutor para la formación asegura que una persona totalmente inmersa en el proceso siempre estará cerca de los alumnos. Su función principal es mantener al público involucrado en la formación, y debe tener características como la didáctica, la empatía y el espíritu de liderazgo.

  1. Pon la formación en práctica

Este paso no debería ser demasiado complicado si todos los anteriores se hicieron bien. Aquí, la responsabilidad recae en los intérpretes enumerados, si aplicarán las metodologías previamente acordadas, responderán las dudas de los alumnos y respetarán los plazos de realización.

Otro tema fundamental es la buena difusión de la formación. Uso y abuso de correos electrónicos, intranet y tableros de anuncios para que todos sepan sobre la existencia y la importancia de un nuevo contenido.

  1. Mide los resultados

El paso final puede tener lugar tanto a la mitad como al final de un entrenamiento. Para comprender si el aprendizaje está siendo efectivo, solicite la retroalimentación de los participantes y hable con los gerentes para desarrollar indicadores de productividad en sus áreas.

Un último consejo es redactar certificados de finalización. Esta es una forma de reconocer los esfuerzos de los participantes e involucrarlos en viajes futuros.