Hasta 2025, las realidades virtuales y aumentadas moverán más de 35 mil millones de dólares. Así lo reveló un estudio del grupo financiero Goldman Sachs. Gran parte de esto debería provenir de empresas públicas y privadas: más de $ 16.1 mil millones.

Según estos números, es posible ver que estas nuevas tecnologías llegaron para quedarse, ¿verdad? Y no es diferente en el universo de la formación y el desarrollo, apropiándose de aplicaciones en diversas áreas como la ingeniería, la salud y las ventas.

En este artículo, hablaremos específicamente sobre la realidad aumentada (AR) en la educación corporativa, que es diferente a la realidad virtual, también ampliamente conocida por el acrónimo VR. De hecho, expliquemos esta distinción.

Después de todo, ¿qué es la realidad aumentada?

La mejor manera de comenzar a explicar esta tecnología son los filtros de Snapchat para fotos y videos. ¿Los recuerdas? ¿Quién no ha visto nunca a una persona con cara de perro, por ejemplo? ¿O jugaste a la aplicación Pokémon Go, en la que Pikachu y otras especies casi se vuelven parte del mundo real a través de la pantalla de un teléfono inteligente?

La realidad aumentada es la integración entre los reinos físico y virtual. Siempre a través de una pantalla, es una experiencia interactiva del mundo real en la que se modifica un escenario visto por un usuario a simple vista.

El RA estimula sentimientos inmersivos, haciendo que los nuevos elementos formen parte de un entorno de forma natural. Sus aplicaciones más habituales son para juegos, marketing y, por supuesto, formación.

Un video transmitido en vivo que tiene algún gráfico computacional agregado a su espacio también se puede categorizar como una especie de realidad aumentada.

¿Por qué es diferente a la realidad virtual?

Las gafas de realidad virtual van en aumento. Además, incluso hay varias marcas, como Samsung y Sony, que popularizan la tecnología. En este tipo de experiencias, el usuario tiene su visión 100% reemplazada por un escenario virtual, a través de los anteojos, cascos, guantes, joysticks y / o sensores antes mencionados.

El RA es, por tanto, un complemento o un cambio en el mundo real.

¿Cómo se puede aplicar la RA en la formación?

Los profesionales de T&D pueden aprovechar la realidad aumentada para ofrecer una experiencia de aprendizaje única, generando una mayor absorción de conocimiento y compromiso.

Quizás, la mayor ventaja de RA sea su aplicación en entrenamientos que se basan en simulaciones de acción muy reales. Evalúa si el empleado está aprendiendo, dirigiendo los puntos de mejora para aumentar la retención de la información transmitida.

Algunas aplicaciones de RA en formación son:

  • E-learning, añadiendo algunos elementos como infografías o recreaciones de entornos corporativos;
  • Toma de decisiones por parte de un operador de maquinaria industrial, por ejemplo, simulando situaciones de riesgo;
  • Simulaciones de mantenimiento de equipos más robustos y complejos;
  • En Salud, la experiencia de la cirugía sin pacientes para mejorar los movimientos;
  • Simulaciones de montaje y reparaciones de automóviles, aviones, barcos y más.

Beneficios de la realidad aumentada en T&D

Las empresas que ya utilizan el RA en sus cursos de formación dieron una ventaja competitiva en el mercado. Vea a continuación los principales beneficios de integrarlo a la educación corporativa:

Aprendizaje y retroalimentación rápidos

La integración con el mundo real facilita y acelera el aprendizaje de los estudiantes. Además, mejora la eficiencia de la absorción de habilidades y competencias. El profesional de formación crea comentarios instantáneos, valoraciones y actualizaciones periódicas.

Más seguridad para los empleados

Las simulaciones en varias áreas son posibles a través de la realidad aumentada. Las situaciones de riesgo o complejas se pueden entrenar de forma segura. Esto reduce los riesgos para el personal, así como el posible desgaste del equipo, por ejemplo.

Entrenamiento masivo

Puede capacitar a muchas personas al mismo tiempo mediante la aplicación RA a través de una pantalla móvil. Los empleados pueden tomar clases desde el propio dispositivo interactuando con alguna aplicación de RA incorporada.

Reducción de costes

Como los empleados utilizan sus propios teléfonos móviles para completar los cursos de formación, su empresa no necesita invertir en equipos, simulaciones y máquinas. Otra ventaja es que todo se puede hacer a distancia, en el momento y lugar más adecuado para el alumno.

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